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Custodiada por la
cordillera
del Atlas,
la ciudad marroquí
de Marrakech,
auténtico corazón cultural
del islamismo, es un estímulo
para los sentidos y, a la vez, un
relax para el espíritu.
La mezquita
Koutoubia preside la ciudad
de Marrakech,
con la omnipresente cordillera del
Atlas,
siempre al fondo, y las majestuosas
y estilizadas palmeras salpicando
el paisaje.
Marrakech,
abrazada por sus murallas rojizas,
que le han dado el sobrenombre de
la Ciudad Roja, es bulliciosa
y callejera. Muestra de ello, es la
inmensa plaza
de Jemaa El Fna, Patrimonio
Oral de la Humanidad, donde
cientos de personas se cruzan día
y noche, de paso hacia los callejones
de los zocos, y se juntan para ver
representaciones de teatro y para
oír a los cuentacuentos.
En la plaza
de Jemaa El Fna, también
te pueden adivinar el destino, puedes
observar a los escribas, aguadores,
bailarines bereberes, acróbatas,
encantadores de serpientes... Puedes
disfrutar de los puestos cargados
de fragantes naranjas, higos y dátiles.
A tan sólo dos horas en
avión de ciudades como
Madrid, Marrakech
es un destino cercano y apasionante
incluso para realizar una escapada
de fin de semana.
Algunas de las atractivas propuestas
turísticas
que Marrakech
ofrece al viajero son:
-
Marrakech dispone de algunos
de los mejores
resorts de
golf
de toda África,
como el exclusivo Palmeral
Golf Club.
- Marrakech
es un reclamo para el bienestar
y el relax. La milenaria tradición
del "hamman"
(baños
tradicionales) continúa
y convive con lujosos
spas
como el del mítico y renovado
hotel
Mamounia - www.mamounia.com
-, el del Royal
Mansour -
www.royalmansour.com
-, el del Mandarín
Oriental o el U
Spa del Hotel
Naoura Lucien Barrière
- www.lucienbarriere.com.
- Los bazares
y los zocos,
donde caminar y disfrutar del espectáculo
de especias, olores, colores y mil
exóticas mercancías.
- Disfrutar de los evocadores
"riads"
como
Les Jardins de la Medina
- www.lesjardinsdelamedina.com
- antiguo palacio, donde la paz
se respira, envuelta en un frondoso
jardín, con palmeras y naranjos
que bordean la tranquila piscina.
El arrullo del rumor del agua de
las fuentes y acequias acompaña
al visitante en su estancia en
Les Jardins de la Medina.
- La gastronomía
de la ciudad de Marrakech
se puede degustar por la noche en
la mítica plaza
de Jemaa El Fna, donde tomar
un sabroso pincho moruno, cuando
la plaza se convierte en un inmenso
mosaico de cientos de farolillos
de gas y un inmenso comedor al aire
libre, donde marraquechís
y turistas se juntan al calor de
las especiadas carnes a la brasa.
- En el señorial barrio
de Guéliz, donde
están las tiendas
más exclusivas,
se encuentran restaurantes
de diseño como Comptoir
Darna - www.comptoirdarna.com
- que ofrecen un equilibrio exquisito
entre cocina tradicional y modernidad
árabe.
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