|
Tel
Aviv,, la capital de Israel,
"la colina de la primavera"
en hebreo, es una
luminosa ciudad llena de contrastes:
desde el antiguo
puerto de Yafo y sus callecitas
de ambiente
bohemio, a sus edificios
Bauhaus y su animada
vida nocturna.
Como Nueva York, Tel
Aviv no duerme. Prueba de ello
son sus bulliciosos
mercados, su zona
financiera con el moderno
“"skyline" y
su rica vida
cultural.
De alguna manera,
Tel Aviv, la capital
financiera y cultural
de Israel
es el contrapunto
de Jerusalén,
la ciudad tres veces santa. Tel
Aviv, una ciudad joven, con
sólo 102 años, es la
primera ciudad judía moderna.
Tel Aviv
se encuentra recostada a lo largo
de 14 kilómetros de costa mediterránea.
El puerto de
Yafo es una
población amurallada de
callecitas empedradas
con nombres de signos del zodiaco
perfectamente restauradas, que acoge
a artistas e
intelectuales.
En el Abrasha
Park, el lugar más alto,
se abarca toda la vista
panorámica.
En el viejo
Yafo es muy interesante la
Iglesia de San
Pedro o la Casa
de Simón, El
Curtidor, donde Pedro tuvo
su visión de los animales
no kosher.
La ciudad de Tel
Aviv es una amalgama de estilos.
Las casas neoclásicas
de los años 20 se codean con
los edificios
de estilo Bauhaus.
La ciudad presume de tener el mayor
número de
edificios Bauhaus del mundo,
considerados Patrimonio
de la Humanidad.
El acogedor barrio
de Neve Zedez es donde se asentaron
los primeros judíos. Es un
lugar con preciosas mansiones con
jardines en semi sombra.
Carmel es
uno de los bulliciosos
zocos de la ciudad, con puestos
de frutas, verduras, ropa, telas y
tiendas de todo lo imaginable. Su
atmósfera oriental contrasta
con la modernidad de una ciudad que,
en algunos lugares, tiene una aspecto
casi europeo.
Tel Aviv es
la ciudad más cosmopolita
de Oriente Próximo.
Además de sus activísima
vida teatral
y musical,
abundan los restaurantes
modernos y bares
de copas.
|